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Neuras por tradición ...

Los mexicanos están muy lejos de Latinoamérica

Los mexicanos están muy lejos de Latinoamérica

Más polémico que nunca, el escritor mexicano Jorge Volpi pone en duda el concepto de “Latinoamérica”

La América Latina del siglo XX nada tiene que ver con la región actual; todos los países que la integran viven muy aislados unos de otros y México más que la mayoría. “Es terrible pensar que apenas queda el resabio del pasado, la lengua española, las instituciones más o menos derivadas del derecho romano y los resabios de la religión católica”, asegura el escritor Jorge Volpi.

Las conclusiones a las que ha llegado el narrador y ensayista mexicano, las ha plasmado en su ensayo literario El insomnio de Bolívar, obra con la que obtuvo el Premio Debate-Casa de América y que nació de “la clara conciencia de que los mexicanos cada vez estamos más lejos de América Latina, cada vez sabemos menos verdaderamente lo que pasa al sur de nuestra frontera”.

El ganador de la segunda edición del premio al que convoca Casa de América y la editorial Random House Mondadori, asegura que aunque hay un aislamiento y pocas cosas en común, son justamente las coincidencias que “nos sigue haciendo hermanos” y aunque ya no está la América Latina de los dictadores y las guerrilleros como en el siglo XX, ahora privan los “caudillos democráticos”.

Jorge Volpi asegura que “queda una enorme cantidad de paralelismo en situaciones de injusticia, de desigualdad, de democracias no consolidadas y una enorme desunión”.

Su relación con escritores de todo el continente y sus viajes a lo largo y ancho de América Latina, le han permitido conocer la región, analizarla y reflexionar sobre ella. Tiene claro que el reto de México es seguir ocupando una posición que puede ser el vínculo de unión entre Norteamérica y Sudámerica.

El libro, que tiene como subtítulo “Consideraciones intempestivas sobre América Latina” —utilizando una cita de Nietzsche— no es para Jorge Volpi un ensayo histórico que desmenuza con detalle la historia de América Latina, sino un ensayo de opiniones sólidas, fuertes y polémicas, sobre la situación de América Latina en varios sentidos, que van desde conceptos como la identidad, la democracia, la integración y la política hasta la literatura, los escritores y el futuro “posible” del continente.

Con el pretexto del Bicentenario de la Independencia, el autor de En busca de Klingsor y El jardín devastado quiso revisar la situación actual de América Latina en el siglo XXI, pero a diferencia de otros ensayos que ha escrito, éste no es un ensayo histórico propiamente dicho. “Es un ensayo literario que toca temas políticos, económicos y aunque también literarios en la riquísima tradición del ensayo político mexicano que tiene a Octavio Paz como su cumbre más alta”.

El director de Canal 22 desde el año 2006, señala que su libro —que será publicado por Random House Mondadori para el mes de septiembre— se estructura en cuatro partes donde trata las cuestiones políticas del continente, los asuntos económicos y sociales, la parte literaria y al final ofrece una serie de viñetas de la situación actual de América, complementadas con la ficción de lo que puede llegar a ser para el 2050 y el 3010, cuando se celebren 300 años de las independencias de España por parte de los países de Latinoamérica.

“Este libro intenta hacer un examen de toda América Latina, lo cual no muy común en toda esta época, pero no pretende ser una voz única ni reflejar un movimiento latinoamericano, ni siquiera un punto de vista estrictamente mexicano, sino volver sobre algunos puntos comunes y hacer una crítica extrema que me ha tocado conocer”, señala el reconocido ensayista y profesor universitario.

La existencia del continente

Su punto de arranque fue saber si América Latina todavía existe como concepto y realidad fuera de lo estrictamente geográfico y fuera de la historia común de la región. “Es un ensayo sobre cuál es el estado de la identidad en Latinomerica hoy en día, una reflexión sobre cómo casi todo aquello que en las últimas décadas del siglo XX se asumía como latinoamericano se ha ido perdiendo”, explica el afamado novelista.

Por ejemplo, dice Volpi, que ha ido desapareciendo la imagen típica de América Latina de dictadores y guerrilleros y que prácticamente todos los países tienen regímenes formalmente democráticos a excepción de Cuba. Aunque queda el sentimiento de muchos habitantes de esta región que se siguen sintiendo muy latinoamericanos. “El problema que eso se va vaciando de contenido, de repente es difícil decir por qué uno es latinomericano más allá de haber nacido en esta región que llamamos América Latina”.

Por eso el título de su ensayo es El insomnio de Bolívar, el libertador soñaba con la integración latinoamericana. “Si Bolívar tiene insomnio significa que quizás ese sueño no tiene alcances correctos, que la reutilización que hace Hugo Chávez no vaya a llevar a la concreción de este sueño, que quizás la integración latinoamericana va a terminar pasando por lo que yo aventuro en la última parte del libro: que habrá una integración de América del Norte y otra de América del sur y que a lo mejor hacia el año 3010 pueda darnos la idea de un continente Americano unificado”.

Volpi reconoce que México ya no puede más que seguir en su unificación con Estados Unidos y Canadá, el problema es que es solamente económica y no política; y sabe que los avances de una Sudámerica unificada van por buen camino, en ese sentido a México le toca ser el vínculo entre los dos grupos. “La paradoja —dice Volpi— es que para los próximos años los centros de América Latina van a estar en Estados Unidos y Brasil, no precisamente en Hispanoamérica”.

Ante ese panorama, América Latina enfrenta varios retos: la enorme desigualdad que sigue siendo el rasgo característico de América Latina antes y después de la democracia; las tentaciones autoritarias de los nuevos presidentes democráticos que Volpi llama “caudillos democráticos”; y los sistemas de partidos que aún no acaban de funcionar.

Jorge Volpi parte de la certeza de que el rasgo característico en América Latina sigue siendo la desigualdad, eso se suma al hecho de que hay tentaciones autoritarias de los llamados caudillos democráticos que tiene a Hugo Chávez de Venezuela y a Alvaro Uribe de Colombia como las principales figuras. “Felipe Calderón no es un caudillo democrático, no encaja en ese esquema, pero existe el peligro porque tiene a Colombia como modelo de acción, Uribe sí es un caudillo democrático porque él se siente providencial y salvador, la única persona capaz de salvar a Colombia de la guerrilla. Ese modelo es peligroso”.

A pesar de todo, Jorge Volpi asegura que América Latina está viviendo su mejor momento de la historia, es una región que por lo menos tienen regímenes formalmente democráticos donde la libertad de expresión es mucho mayor que nunca antes en el pasado y los derechos humanos son una prioridad de todos los países. Pero tiene claro que para el mundo América Latina ha desaparecido porque ni ya es el lugar de las terribles dictaduras ni las guerrillas heroicas, ni tampoco es el lugar del crecimiento económico mayor como China. “Es una región que ha perdido esa visibilidad mundial justo porque se normaliza”.

El también ganador del Premio Mazatlán por su obra de ensayos Mentiras contagiosas y que fuera agregado cultural de la Embajada de México en Francia, asegura que la lengua es la gran ventaja de todos los países hispanohablantes, más allá de las diferencias regionales.

“La lengua es un vehículo de integración y lo puede seguir siendo, pero también hay que decirlo que Estados Unidos y Brasil juegan un papel central, y el inglés y el portugués también van a jugar un papel central en la integración de todo el continente americano”, señala Jorge Volpi.

Para el joven intelectual mexicano que sin dejar de ejercer su quehacer literario dirige Canal 22 —una de las dos televisoras culturales del Estado mexicano—, América Latina ya no es lo que fue en el siglo XX ni siquiera en su literatura, pues incluso el realismo mágico ha perdido su condición dominante y está en vías de desaparición la idea del intelectual latinoamericano del boom, como Carlos Fuentes y Mario Vargas Llosa, que en realidad eran voceros de América Latina, voceros de todo el continente.

“Ya no creo que exista la literatura latinoamericana en el sentido de que no es un corpus reconocible; no hay nada que la distinga. Muchos escritores de estos países siguen teniendo los conflictos de sus países como temas centrales de su obra, no todos están escribiendo sobre Alemania o sobre Rusia, aunque también sea una tendencia ya normal; y esa manera de hacerlo está marcada por esa desconfianza hacia lo político; ya no son escritores que se pretendan ser voceros o la vanguardia de sus países o de toda América Latina, se concentran en temas específicos y desde ahí intentan interpretarlos, lo que forman son imágenes distintas de América Latina pero ya no en aquel sentido integrador que tenía el boom”, puntualiza el escritor.

Volpi, el funcionario

Si en algo ha cedido Jorge Volpi como funcionario público desde 2006 es la lectura. El actual director de Canal 22 ha dejado de leer de manera abrumadora, si antes leía dos libros a la semana, ahora puede leer acaso uno al mes, en los ratos de tráfico dentro de su auto.

Lo que nunca ha dejado, ni lo piensa hacer, es la escritura; su disciplina es férrea, escribe todos lo días entre 7 y 9:30 de la mañana, así ha escrito cuatro libros en estos tres años al frente del canal cultural: Mentiras contagiosas, El jardín devastado, El insomnio de Bolívar y Oscuro bosque oscuro que aparecerá en septiembre publicado por Almadía.

El balance de sus logros al frente de Canal 22 los califica como buenos: ha logrado la digitalización del 84% del material de la televisora y ha contribuido con energía a consolidar al canal como un medio público y no de Estado; su pendiente no la ha cumplido: Comenzar a darle a Canal 22 una red nacional, ese es el gran reto que espera cumplir.

Yanet Aguilar
El Universal
Viernes 19 de junio de 2009

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